Rutas de introducción
De Especies invasoras
Introducción
Una de las estrategias más comunes para prevenir la introducción de organismos invasores, es enfocarse a detener la entrada de especies que han sido identificadas como invasores en otros lados. No obstante, un método integral es la identificación de las principales rutas o vías de entrada, reconocer los diferentes riesgos asociados con las mismas y establecer sistemas de monitoreo de acuerdo con cada ruta (Wittenberg y Cock, 2001).
En términos estrictos, se entiende por ruta de introducción el avance de un organismo en una dirección particular sin importar el modo de dispersión a lo largo del camino (Mack, 2003). Los mecanismos de entrada son los medios, propósitos, actividades o productos a través de los cuales una especie exótica puede ser transportada a un nuevo entorno, ya sea de manera intencional o accidental (Koike et al., 2006).
Las rutas naturales incluyen vientos, corrientes u otros medios naturales para los cuales las especies han desarrollado adaptaciones morfológicas o de comportamiento. Las rutas artificiales son aquellas que se abren o se incrementan como resultado directo de las actividades humanas. Éstas se pueden dividir típicamente en dos tipos: rutas intencionales (cuando resultan de liberaciones intencionales de organismos o propágulos) o rutas no intencionales que transportan especies de manera indirecta (por ejemplo aguas de lastre, tierra para jardinería o viveros, importación de alimentos, turismo); (ANSTF y NISC, 2007). Se han reconocido tres categorías generales de vías de invasión, estas son las relacionadas con el transporte de personas y bienes, las asociadas con comercio de organismos vivos y sus productos y la tercera incluye las consecuencias de otras actividades humanas y causas naturales (ANSTF y NISC, 2007).
Rutas de invasión relacionadas con el transporte
Los factores relacionados con el transporte de personas y bienes son una fuente importante de movimiento de organismos en el mundo. Los medios de transporte actuales permiten un intercambio de productos y personas relativamente rápido entre regiones geográficamente lejanas. Esto facilita la sobrevivencia de organismos o propágulos que son transportados de manera accidental o intencional a través de estas vías.
Las rutas de introducción catalogadas en este rubro incluyen los medios de transporte en sí (aviones, barcos, trenes, automóviles, etc.), el equipo y vehículos militares (que son transportados más rápido que los privados debido a la urgencia causada por conflictos bélicos u operaciones de rescate), los productos utilizados para el embalaje y envíos (contenedores, cajas, materiales de empaque, tierra y arena), las compañías de correo, comercio por Internet o envíos rápidos, la industria de viajes y empresas que proveen servicios al turismo (recreacional o de traslado permanente) y a sus diferentes partes, los viajeros, el equipaje o los alimentos consumidos durante los viajes. También engloba a animales y plantas transportados por motivos recreacionales (eventos deportivos, competencias, shows, etc.) (ANSTF y NISC, 2007).
Rutas de invasión relacionadas con el comercio
El comercio de organismos vivos y sus productos son una fuente importante de introducción de especies exóticas. Debido a la disponibilidad de productos de otras regiones, los consumidores son cada vez más propensos a utilizar ingredientes o productos provenientes de otras partes del mundo.
Entre estos encontramos a productos animales o vegetales para consumo humano como: mariscos y peces vivos, frutas y verduras y otros productos frescos y productos o subproductos procesados de manera parcial o total (congelados, pieles, trofeos, paja, canastos etc). También incluye la demanda de plantas acuáticas y terrestres para agricultura, jardinería, horticultura o investigación, que presentan un riesgo a través de las plantas en sí, sus semillas y propágulos (bulbos, raíces, tubérculos, ramas, etc), los medios de crecimiento (tierra, terrones, césped, turbas, arenas) y los fertilizantes o materiales asociados a las mismas. Se añaden los organismos importados como parte del comercio relacionado con diferentes aspectos o actividades como el acuarismo, acuacultura, carnada viva, peletería, cinegéticas, pesca deportiva, carreras de animales, zoológicos, circos, criaderos e investigación.
Estos son sólo algunos ejemplos de rutas que presentan riesgo de introducir especies exóticas. Para cada una de ellas no sólo hay que tomar en cuenta el riesgo que presenta el organismo en sí, sino que deben agregarse los posibles oportunistas que utilicen al especimen, su alimento, agua, medio de crecimiento, medio de transporte o material de anidación para dispersarse a su vez (parásitos, enfermedades, hongos, insectos, etc.) (ANSTF y NISC, 2007).
Rutas de invasión relacionadas con otras actividades humanas
Existen otros tipos de actividades humanas que tienen un impacto severo en la dispersión y establecimiento de especies invasoras.
La perturbación a los ecosistemas por la deforestación, apertura de carreteras, minería, cambio de uso de suelo, control biológico (en relación a agentes de control biológico que se vuelven invasores tras su introducción), la unión de cuerpos de agua previamente aislados, canales, vertederos etc. Existe evidencia de que los ambientes más perturbados o más homogenizados son más susceptibles de ser invadidos por especies exóticas (Rahel, 2002), por lo que estas actividades facilitan no sólo el movimiento de especies a zonas nuevas sino que proveen condiciones para su establecimiento.
Es muy probable que el cambio climático incremente la pérdida de especies en algunos ecosistemas, sobre todo aquellas con rangos geográficos o climáticos restringidos, tasas de dispersión lentas y pequeñas poblaciones (Fraser, 2004). Este cambio va a facilitar la dispersión de especies con características invasoras (facilidad de dispersión, adaptabilidad, etc) hacia sitios a los que no habían podido llegar hasta ahora debido a restricciones climatológicas.
Rutas de invasión relacionadas con fenómenos naturales
Los eventos climáticos extremos como huracanes o inundaciones son capaces de trasladar organismos o propágulos a través de grandes distancias, como fue el caso de la palomilla del nopal, cuyos ejemplares fueron transportados por los fuertes vientos del huracán Wilma desde las islas del Caribe hasta Isla Mujeres y Cancún, en la península de Yucatán.
Tanto estos fenómenos, como los medios naturales de dispersión de las especies están fuera del control del hombre, sin embargo deben de considerarse como una ruta importante de entrada y se deben de tomar medidas adecuadas de prevención y monitoreo después de cada ocurrencia.
Rutas desconocidas
No todas las invasiones presentan señales claras que permitan determinar su ruta de entrada, lo que obstaculiza la puesta en marcha de las medidas necesarias para evitar que continúen entrando. Algunas especies exóticas pueden estar presentes en un lugar determinado, sin causar daños, durante largos periodos y por lo tanto pasar desapercibidas. Un ejemplo son algunas especies de árboles o arbustos introducidos en un ecosistema nuevo, pero que carecen de medios para reproducirse (polinizador específico). Estas especies sobreviven y no presentan comportamientos invasivos hasta la llegada, varios años después, del polinizador adecuado, introducido de manera accidental o intencional. En estos casos, debido al lapso de tiempo que puede transcurrir entre estos dos eventos, es imposible trazar los pasos que trajeron a la especie original al nuevo hábitat.
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